Sólo Diego podía conseguir que volviera a coger un avión para llegar a las islas. Pero lo hizo, y la bisabuela Felicidad no quiso perderse una navidad como la que se presentaba este año.
Hizo bien, porque este año pasará a ser uno de los que recordemos en próximas citas.
Es realmente entrañable ver a Diego dormidito en sus brazos. Ver a un bebé dormir tan plácido siempre es una alegría para sus padres.

5 comentarios:
hay mi abuela felicidad que guapisima esta y con que cara de felicidad sele ve...
todo gira entorno a Diego, gracias a su llegada mi abuela se ha dignado a venir a Tenerife, aqui la vemos en la foto con mi niño, que se le cae la baba como a todos
tu bisabuela esta encanta contigo, ya has coseguido que venga dos veces a Tenerife a sus 87 años, todo un record
es que lo que no consiga mi niño...nos tiene a todos locos...es que es tan lindo...
mi abuela
Publicar un comentario