A la pequeña seta incandescente.

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Esta entrada se la dedico a una lamparita que se ha convertido en algo fundamental en el día a día. Cuando planificas tus compras durante el embarazo, realmente no tienes muy claro qué es lo que vas a necesitar. Así que te encuentran en el día D con un montón de tonterías que sirven para muy poco y en las que has invertido una buena cantidad de tu dinero.

Pero el tiempo te va ayudando a hacer una selección de lo que es realmente útil. Y hay una cosita que regaló la tita Sagri, que en primer momento podría parecer simplemente anecdótico. Y no ha sido así, se ha revelado como uno de los accesorios fundamentales durante las duras noches junto a la cuna.

Es una simple lamparita que emite una luz verdosa muy suave. Lo suficiente para que no moleste para dormir, pero que aún así permite ver al pequeñín cuando lo necesitas. Además incorpora una batería recargable que dura entre 6 y 7 horas, por lo que sus usos son múltiples, debido a su pequeño peso y tamaño. Desde el primer día ha tenido un sitio preferente junto a la cuna.

Muchas gracias, Sagri.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

la verdad que es una cosa en la que no habíamos pensado y nos viene genial. Gracias Sagri.

Anónimo dijo...

Que contenta se va a poner la tita Sagri,hasta ahora tiene suerte con sus regalos porque el famoso pollo loco que le echó en Reyes es el juguete preferido de Diego,si está llorando en cuanto lo oye se calla y se qsueda mirando enbelesado.La verdad es que Diego está para comerselo con cualquier cosa que le digas ya está riendo ¡¡¡¡¡¡precioso mi niño!!!!!!

Anónimo dijo...

es verdad!!! el patito cantarin le encanta a Diego, a veces cuando esta llorando y se lo ponemos se le quitan todas las penas. De nuevo has dado en el clavo Sagri.

Anónimo dijo...

No sabeis lo que me alegra el saber que una cosa tan insignificante como una lamparita os venga tan bien y que ilumine la noche de Diego y la vuestra.Os quiero mucho y tengo muchas ganas de veros alos tres. y que Diego me dedique una de esas maravillosas sonrisas, con esos ojazos que tiene...

Anónimo dijo...

Lo del pollo fue irresistible, nada mas verlo sabia que tenía que ser para ese niño tan precioso.Cuanto me alegro que calme tu llanto Diego.