Nunca podré agradecerle lo suficiente a mi esposa que, prácticamente sin consultarme, decidiera programar este fin de semana. Para mi nunca es el momento, siempre tengo cosas que hacer, demasiado trabajo por terminar. Lo estoy deseando, pero nunca encuentro hueco.
Pero estar 3 días sin hacer nada, nada más que comer y tomar el sol con la familia es lo mejor que se puede hacer. Y después de la comida no hay nada como una buena siesta (¿hay mejor invento que ese?). Diego lo ha entendido, y lo hemos sincronizado para disfrutar juntos de ese momento de descanso.
Una vez vistas las fotos, lo cierto es que me encantaron. Ah, Diego no corrió ningún peligro. Cualquier padre/madre sabe que en una situación así no te duermes completamente, queda una zona alerta para proteger a tu pequeño por si se mueve.

3 comentarios:
que lindos los dos hombres de la casa!!! Da gusto verlos...
mis dos hombres, tan bellos...
Que gusto da ver a los dos tan dormiditos y tan relajados y mami encantada haciendoles fotos.Diego cariño como nos haces felices a todos y a mi me das la vida cada mañana cuando llegas a casa y siempre con tu sonrisa.Te quiero muchisimo cariño,muchos besos.
Publicar un comentario